Evaluación e intervención en matemáticas

Dificultades propias de los niños con las matemáticas

Según el DSM-IV hay tres tipos de destrezas que pueden estar afectadas en niños con desórdenes del cálculo; que son: las lingüísticas, las perceptuales y la atencionales; por lo tanto, los fallos que presentan los niños con dificultades en las matemáticas se deben a deficiencias en:

  • Atención
  • Memoria de trabajo
  • Procesos visoespaciales

Deficiencias atencionales

Llevan en la mayoría de los casos a respuestas impulsivas por la falta de atención, situación que produce un efecto negativo en la adquisición de las habilidades del cálculo

Deficiencias visoespaciales

  • Diferenciación entre números similares en cuanto a lo espacial (6,9)
  • Alinear números para ejecutar operaciones
  • Ordenar números de mayor a menor y en sentido contrario
  • Comprender la relaciones espaciales (abajo, arriba, izquierda, derecha)
  • Memorizar ordenadamente los números
  • Comprender el valor de los números y de la posición de los mismos
  • Dificultades para saber que numero va de tras o delante de otro

Deficiencias en la memoria de trabajo

La dificultad radica específicamente en la incapacidad de mantener la información numérica en la memoria de trabajo, lo que influye directamente en lo siguiente:

  • Dificultades para memorizar y reproducir el grafismo de cada número
  • Dificultad para recordar la sucesión de los mismos
  • Realización de cálculos mentales
  • Recordar los pasos implicados para la realización de problemas o llevar cabo procesos.
clases particulares de matemáticias

Criterios DSM IV (1990):

  1. Capacidad aritmética (evaluada mediante pruebas normalizadas de cálculo o razonamiento matemático administradas de manera individual)
  2. Coeficientes de inteligencia (CI) y escolaridad acordes con la edad.
  3. El trastorno del cálculo interfiere significativamente en el rendimiento académico o las actividades de la vida cotidiana que requieren habilidad para el cálculo.
  4. Si hay un déficit sensorial, las dificultades para el rendimiento del cálculo exceden de las habilidades relacionadas con el mismo.

Lo anterior sugiere entonces que para el proceso de diagnóstico, se deben evaluar las siguientes áreas:

  • Capacidad intelectual: WISC-IV, WIPSI
  • Capacidades numéricas y de cálculo: TEMA 3, Aritmética del WISC-IV…
  • Funciones ejecutivas; memoria y atención: BRIEF, Dígitos Inversos, AULA, CESAT
  • Capacidades visoperceptivas y visoespaciales: EDAF, FROSTIG, Senderos, Laberintos, Dibujos…
  • En lo que respecta al tratamiento como tal, se considera indispensable para el mismo la intervención temprana, teniendo una previa evaluación concreta que muestre las áreas sobre las que hay que trabajar a nivel neuropsicológico y cognitivo.

En ese orden de ideas, el éxito del tratamiento estaría determinado por:

  1. El diagnostico e intervención precoz: Evaluación Psicopedagógica del Instituto Uría
  2. La capacidad intelectual del niño: Cociente Intelectual
  3. La gravedad del trastorno: Valoración Técnica
  4. Fuerte colaboración de la familia: Entrevista Explicativa
  5. Fuerte colaboración de los centros educativos: Visita al Centro
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